sábado, 3 de septiembre de 2016

Antes de que sea tarde: defensa de la democracia / Los Naipes están echados, el mundo que viene.


Los naipes están echados, el mundo que viene

Introducción

Apuntes para un marco conceptual de la transformación
democrático igualitaria de la sociedad

Si se analizan al mismo tiempo los fenómenos políticos en general, (político económicos, político - jurídicos y político - culturales) que tienen lugar en países como Brasil, Venezuela, Argentina, España, Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, por citar algunos, pueden observarse conflictos, y tendencias en la búsqueda de soluciones a esos conflictos, que tienen esencialmente un mismo contenido.

El que expresa el conflicto entre las lógicas de funcionamiento del sistema capitalista y la política, como praxis (es decir, como potencia de representación y capacidad de decisión no impuesta por la fuerza) de los intereses de TODA la sociedad.

El conflicto se expresa entre otras cosas en la crisis del modelo de gestión del capitalismo surgido luego de la segunda guerra mundial, (en la crisis de las reglas de juego del comercio mundial surgidas de los acuerdos de Bretton Woods).

en la crisis de la autonomía de los Estados nación en cuanto la potencia de solución de sus problemas mediante procedimientos basados en el auto – gobierno esencialmente soberano,

en la crisis del militarismo unilateralmente decidido por algunos países tecnológicamente hegemónicos,

en la crisis de la democracia en cuanto respeto radical a la voluntad política establecida políticamente por parte de mayorías contabilizadas en procesos electorales y que se desenvuelven en un marco de garantías jurídicas, (institucionales)

en la crisis del multiculturalismo, en la crisis del modo de desenvolverse incontroladamente el sistema financiero global, en la crisis ecológica, en la crisis de las migraciones masivas…

Algo parecido, en cuanto suma de muchos conflictos exacerbados al mismo tiempo, ocurrió a principios del Siglo XX, pero entonces el capitalismo no se había expandido a todo el globo, de suerte que es necesario estudiar comparativamente qué fenómenos y acontecimientos se produjeron entonces y qué vías de solución existen ahora, para que las sociedades (y la especie humana) puedan comenzar a resolver estos conflictos sin ingresar en procesos autodestructivos.

Eso procura hacerse en el libro que aquí comienza a compartirse en una versión editada, posiblemente no en su última versión, pero bastante modificada en relación a textos que ya han circulado por la red.

Para posibilitar su publicación en libro impreso no se compartirá en la web el conjunto de capítulos que se presentarán (en ese libro impreso) bajo el título “Conclusiones I, II, III, etc. Pero el marco conceptual a partir del cual se desenvolverá el análisis de la situación mundial sí se irá publicando aquí. Se titula: “Los naipes están echados, el mundo que viene”.


Capítulo 1

¿Cuáles son los principales conflictos que se desenvuelven en el sistema mundo y de cuya resolución, de la forma en que se procese su resolución, depende la evolución o decadencia de la civilización occidental?

¿Y cuáles fueron las causas que condujeron al “estalinismo” y otras derivaciones militar voluntaristas en el interior de una de las tradiciones filosófico políticas más sofisticadas que ha producido occidente: el marxismo?

Occidente ha conducido el proceso civilizatorio por lo menos en los últimos tres siglos de modo que su suerte (su racionalidad política: la manera en que se desenvuelven culturalmente y administran materialmente en su interior la dialéctica de los conflictos de intereses) resultará muy influyente en el acontecer futuro de la especie humana como tal especie.

El más relevante de los conflictos es el que se expone con una pregunta de apariencia sencilla: ¿puesto que el sistema mundo ha asimilado ya, aunque con base en formaciones institucionales diferentes, el mismo sistema de producción –el capitalismo- ¿qué capacidad tiene la política de contrarrestar las lógicas de expansión y acumulación del capital basadas en la división jerárquica e internacional del trabajo propias de ese sistema de producción?

¿Qué capacidad tiene la política de gobernar a su vez con y contra el capital a las sociedades organizadas en la formación histórica que conocemos con la designación de Estado Nación y las relaciones entre ellos?

El lector se habrá percatado ya, (y no hemos enunciado más que uno de los conflictos que procuraremos analizar), al leer estas aparentemente simples frases precedentes, que surgen de ellas un conjunto muy amplio de problematizaciones.

Por ejemplo, ¿a qué se alude cuando se sostiene que la política no tiene otra manera de contrarrestar las lógicas del capital que “gobernar a su vez con y contra” las lógicas del capital ya acumulado?

A juicio del autor de este escrito expuesto directamente el principal conflicto que afecta a la humanidad es el que se desenvuelve entre lo que podríamos llamar la “razonabilidad” propia de la gestión del desarrollo por parte de los intereses del capital y la política, en tanto representación y praxis de los intereses y las necesidades de la sociedad.

Pero ¿qué cosa es “la “razonabilidad” propia de la gestión del desarrollo por parte de los intereses del capital”?

¿Estados Unidos y Alemania como naciones desarrolladas representan linealmente los intereses del capital?
¿Los ciudadanos de esos países que no disponen de capital en condiciones de producir más capital no tienen ninguna capacidad de influencia sobre el modo de desenvolverse de esas naciones?
¿Y qué cosa es China, una “dictadura del proletariado” que implementó el sistema de producción capitalista para evitar volver a ser humillada por las potencias que aspiran a controlar el mercado mundial, esto es, para generar la riqueza necesaria que le permita no volver a ser humillada militarmente por las potencias que lideraron ¿lideran en exclusiva?, el proceso de expansión del sistema capitalista?

Como sabemos, el proceso histórico de la civilización no se desenvuelve en un laboratorio.
De suerte que en cada época resultan decisivas las experiencias y acontecimientos que más fuertemente han modelado al período anterior tanto como las ideas y proyectos que las comunidades pueden (pueden imaginar con los elementos a su disposición en la realidad material) elaborar en relación a cómo aspiran mayoritariamente que sea el futuro.

Y cuando al subrayar el rasgo esencial de lo humano, su ser social activo (que interviene sobre la naturaleza y sobre sí mismo para perfeccionar sus condiciones de existencia), sostenemos que la política, en tanto representación y praxis de los intereses y las exigencias de la sociedad se enfrenta a lo que hemos denominado “la “razonabilidad” propia de la gestión del desarrollo por parte de los intereses del capital”, ¿en ese enfrentamiento, es posible imaginar y poner en práctica alguna forma de acción común supranacional de las comunidades para lograr que la política prevalezca sobre los intereses del capital?

En otra época histórica organizaciones supranacionales de socialistas, democristianos, socialdemócratas o comunistas pretendieron desempeñar ese rol unificador de las demandas de la sociedad y de la representación de sus intereses frente a los intereses y lógicas del capital.

¿Qué fenómenos y disputas las condujeron al fracaso?
¿Es imaginable hoy la creación de alguna forma de asociación internacional de los ciudadanos del mundo que no disponen de capital en condiciones de producir más capital para fortalecer la capacidad de la política de dirigir el proceso de la civilización?

Para analizar el mundo de hoy a efectos de adoptar decisiones políticas, económicas y culturales resulta necesario estudiar, con seriedad y rigor, los contenidos de lo que aquí hemos subrayado como el conflicto principal de la época en que vivimos, el que se desenvuelve entre “la “razonabilidad” propia de la gestión del desarrollo por parte de los intereses del capital y la política, en tanto representación y praxis de los intereses y las exigencias de la sociedad.

Eso haremos, incorporando además otros conflictos, por ejemplo, el que se desenvuelve entre democracia y autoritarismo, entre estado nacional y globalización, entre racionalismo y anti racionalismo, entre integrismo religioso y laicismo, entre las elites burocráticas y el vasto universo del trabajo social y el que se desenvuelve entre algunas potencias capitalistas desarrolladas y las potencias emergentes, en estos apuntes denominados “Los naipes están echados: el mundo que viene”.

El libro que el lector tiene en sus manos constituye una pieza unitaria en la se expone el marco conceptual a partir del cual se analizan los fenómenos enunciados. Procura analizar los fenómenos más significativos ocurridos en el Siglo XX y sus consecuencias en el mundo del futuro.

La obra completa consta además de dos trabajos en elaboración, uno que a partir del presente marco conceptual se ocupa de analizar el desenvolvimiento en la esfera geopolítica de los conflictos que aquí se describen y otro que a partir del esfuerzo anterior se ocupa de analizar cómo esa realidad geopolítica puede influir en el desarrollo estructural y político cultural futuro de América del Sur.

El primer esfuerzo lo constituye la elaboración de un marco conceptual que propicie una praxis política civilizatoria (el texto que el lector tiene en sus manos) y los otros desafíos planteados se presentarán en los Tomo II y III, si es que el autor reúne las fuerzas necesarias para concluirlos.





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